La responsabilidad social corporativa de la mano del deporte

Hay jugadas que por su cuidada estrategia, su medida de ejecución o la suerte del campeón hacen que se conviertan en eternas. 

Son esas jugadas perfectas las que buscan las empresas al asociar su imagen al mundo del deporte.
Los españoles son, entre los europeos, los que manifiestan más interés por el deporte, por lo que no debe extrañar que muchas empresas hayan optado por asociar su marca a esta práctica o a la imagen de un deportista.





El Banco Santander obtiene un retorno de cinco euros por cada euro invertido en el patrocinio ( cincuenta millones de euros ) a la escudería de Ferrari. 
María Sánchez del Corral, directora de Marketing Corporativo y Marca de Banco Santander, estima en la información publicada por el diario Expansión de que su banco tendría que haber invertido 250 millones de euros para alcanzar la actual notoriedad de marca.
Banco Santander, patrocinador de Ferrari en la Formula 1



Por su parte, el BBVA ha logrado una audiencia superior a 800 millones de personas en 189 países con el patrocinio de la LFP (Liga BBVA ), correspondiente a una inversión de unos 23,5 millones de euros por temporada.
BBVA patrocinador oficial de la Liga española


El triunfo de la selección española, patrocinada por la energética Iberdrola, en la final de la Copa de Europa de 2012, tuvo pendientes a cerca de 15,5 millones de espectadores en España; casi 22,5 millones en Italia; 20,3 millones en Alemania o 13 millones de personas en Reino Unido.
Iberdrola con la Selección española de fútbol

Si el compromiso con el deporte o los valores deportivos de una compañía busca ser algo más que un spot publicitario debe intentar integrarse en la estrategia global de RSC, lo cual significa que cuanto más ayude a enriquecer la relación de la empresa con su entorno y los diferentes grupos de interés (stakeholders) mejor será para todos. 

En este sentido todas las acciones que contribuyan a mejorar las condiciones de la comunidad donde está presente la compañía tienen una especial relevancia. 
Por ejemplo, la decisión de Crédit Lyonnais, uno de los principales patrocinadores del Tour de Francia, de impulsar una campaña para que los niños que montan en bicicleta lleven un casco, ha contribuido a que su patrocinio y compromiso con este deporte gane credibilidad.
Credit lyonnais patrocinador del Tour de Francia


Podrán posicionar mejor una marca (branding), darle visibilidad y notoriedad e incluso lograr que sean consideradas como mejores para los consumidores por establecer un vínculo con los equipos y deportistas a los que siguen y admiran, pero no dejarán de ser para ellos, en el fondo, unos simples intercambios de cromos, unas acciones de marketing puro y duro.

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